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En Venezuela, los obispos y los jesuitas denuncian al gobierno de Maduro | La Croix – Urbi & Orbi en Español

América Latina

En Venezuela, los obispos y los jesuitas denuncian al gobierno de Maduro

Efigies del presidente venezolano y otros miembros del gobierno arden durante la Semana Santa, en Maracaibo, el 16 de abril de 2017. /Stringer./ REUTERS
CLAIRE LESEGRETAIN. LA CROIX, 19/04/2017

 

La Conferencia Episcopal de Venezuela ha decidido no participar en el diálogo entre la oposición y el gobierno de Nicolás Maduro, mientras que la Compañía de Jesús denuncia una “represión ciega y sistemática contra la población civil”.

“Hay problemas evidentes que se han expuesto desde el comienzo de la mesa redonda de 2016, pero estos problemas nunca son abordados”. Esto es, en sustancia, lo que ha declarado el cardenal Baltazar Porras, arzobispo de Mérida (al noroeste de Venezuela) para explicar por qué la Iglesia ha decidido dejar de participar en el “diálogo nacional” entre el gobierno pro-Chávez de Nicolás Maduro y la oposición.

La Iglesia, sin embargo, había intentado hasta ahora mantener el diálogo a cualquier precio, con el fin de evitar la transición a la violencia. Y esto, mientras una grave crisis económica, social e institucional amenaza con hacer estallar el país. “En lugar de buscar soluciones a los problemas que afectan a los venezolanos, los enfrentamientos intensifican las tensiones”, ha denunciado además en cardenal Porras.

Ha rechazado las acusaciones y amenazas de algunos funcionarios que han declarado públicamente que “lo que podría ocurrir el miércoles en el estado de Mérida” sería responsabilidad de los obispos y los sacerdotes.

Seis manifestantes muertos por disparos

Esta decisión episcopal tiene lugar en vísperas de la gran manifestación del miércoles 19 de abril, organizada en Caracas por la oposición para protestar en contra el poder chavista y exigir el respeto de los derechos constitucionales de manifestación y expresión.

Desde comienzos del mes de abril, durante las marchas de la oposición, seis manifestantes murieron por disparos. Y 538 fueron detenidos, de los cuales 32 aún no han sido liberados. Lo que lleva a los jesuitas venezolanos a hablar de una “represión ciega y sistemática contra la población civil”.

De acuerdo con el “mensaje claro y valiente” de los obispos de Venezuela, muchos jesuitas dan la voz de alarma frente al aumento de la violencia que conoce el país. “Como cristianos, es nuestro deber dar apoyo en este largo Viernes Santo que vive actualmente nuestro pueblo”, declaraba así el 14 de abril Luis Ugalde, director del Centro de Reflexión y Planificación Educativa de los Jesuitas (CERPE) en Caracas.

Una situación “moralmente inaceptable”

Este jesuita habla de una situación “moralmente inaceptable”, en cuanto a la decisión, anunciada a finales de marzo, de ampliar los poderes otorgados al presidente Maduro en materia de crimen organizado y de terrorismo –decisión finalmente rechazada unos días más tarde por el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela. Para el padre Ugalde, “la Constitución democrática (de Venezuela) ha sido violada y confiscada por un gobierno dictatorial. Las voces y la soberanía del pueblo han sido quemadas en la hoguera de los usurpadores”.

“Es un golpe de Estado lo que priva al Parlamento de su potestad de decretar las leyes y lo que priva al pueblo de su soberanía”, prosigue el jesuita llamando al “deber de conciencia” de cada ciudadano de ignorar cualquier decisión que viole la Constitución.

Falta de atención y medicamentos

Por su parte, la revista jesuita de investigaciones sociales SIC (vinculada al Centro Gumilla) publicó el 18 de abril un editorial titulado “Es una dictadura”, que denuncia “el hambre, la represión, la falta de atención y de medicamentos”, principios que caracterizan “una crisis humanitaria”.

Finalmente, la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) convocó, a mediados de abril, una rueda de prensa para informar sobre los actos violentos cometidos por las fuerzas de seguridad del Estado contra los manifestantes. Esta rueda de prensa fue conducida por el rector, Francisco José Virtuoso, asistido por el cardenal Jorge Urosa Savino, arzobispo de Caracas y canciller de la UCAB y el padre Rafael Garrido, Provincial de la Compañía de Jesús en Venezuela.

El rector de la UCAB afirmó que los universitarios católicos “no deben y no pueden guardar silencio frente a las violaciones de los Derechos Humanos”.

 

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Papa pide evitar violencia y respetar los DDHH en Venezuela

Papa pide evitar violencia y respetar los DDHH en Venezuela
AP
AP

El papa Francisco pidió, este domingo, a los líderes del gobierno y de la sociedad de Venezuela que eviten más violencia en el país, aludiendo al creciente número de fallecidos, heridos y presos.

 

Francisco dijo a los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro que, unido a las familias de las víctimas en su dolor, hacía un llamado sincero “al gobierno y a todos los componentes de la sociedad venezolana para que se evite toda forma de violencia, se respeten los derechos humanos y se busquen soluciones negociadas”.

Los venezolanos están cansados de las graves “crisis humanitarias, sociales, política y económica” que afligen al país, agregó el pontífice.

Francisco rezó por la “paz, reconciliación y democracia” en la “querida” nación.

La oposición al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, lleva semanas protestando en la calle para exigir la celebración de elecciones y la puesta en libertad de quienes considera presos políticos. Los enfrentamientos casi diarios causaron al menos 28 muertos y centenares de heridos.

El papa habló luego de que la víspera concluyó una visita de dos días a Egipto, donde respaldó a los cristianos en esa nación mayoritariamente musulmana, que se han vuelto blanco de ataques frecuentes de extremistas islámicos.

Origen: Papa pide evitar violencia y respetar los DDHH en Venezuela

Lo que Jesús sintió en su corazón cuando se regocijó con sus amigos y lloró sobre Jerusalén, fue tema del Papa – Radio Vaticano

Lo que Jesús sintió en su corazón cuando se regocijó con sus amigos y lloró sobre Jerusalén, fue tema del Papa

Pensamos en el sufrimiento que Él tendrá que sufrir en esta Semana. Papa Francisco

10/04/2017 18:32
REFLEXIONES EN FRONTERA, jesuita Guillermo Ortiz

En Semana Santa podemos profundizar la fe y el amor a Jesús tuyo y mío, conociendo sus sentimientos, sus discernimientos, sus decisiónes. En éste sentido Francisco dijo el Domingo de Ramos que la celebración tiene un doble sabor, dulce y amargo, es alegre y dolorosa, por la entrada del Señor en Jerusalén, aclamado por sus discípulos como rey, pero al mismo tiempo se proclama solemnemente el relato del Evangelio sobre su pasión. “Por eso nuestro corazón siente ese doloroso contraste y experimenta en cierta medida lo que Jesús sintió en su corazón en ese día, el día en que se regocijó con sus amigos y lloró sobre Jerusalén”.

El Vicario de Cristo quiere que durante la Semana Santa entremos con la oración en el mismo corazón del Hijo de Dios, con la lectura del Evangelio y la contemplacoón de la cruz, para que el encuentro verdadero y profundo con Jesús que vos y yo necesitamos nos lleve a experimentar los mismos sentimientos de Jesús.

El Papa expresó: “Así, al mismo tiempo que también nosotros festejamos a nuestro Rey, pensamos en el sufrimiento que Él tendrá que sufrir en esta Semana. Pensamos en las calumnias, los ultrajes, los engaños, las traiciones, el abandono, el juicio inicuo, los golpes, los azotes, la corona de espinas… y en definitiva pensemos en el vía crucis, hasta la crucifixión”.

Origen: Lo que Jesús sintió en su corazón cuando se regocijó con sus amigos y lloró sobre Jerusalén, fue tema del Papa – Radio Vaticano

En exclusiva: Testimonio de una superviviente cristiana en un campo de trabajo forzoso en Corea del Norte – Radio Vaticano

En exclusiva: Testimonio de una superviviente cristiana en un campo de trabajo forzoso en Corea del Norte

“He recibido muchas torturas inimaginables porque me pesaba el delito de haber hablado de Jesús” – AFP

10/04/2017 17:45

(RV).- Resulta difícil imaginar sobrevivir varios años en un lugar parecido a un campo de concentración nazi; un lugar en el que por ser cristiano estás sometido a torturas, golpes, desnutrición y trabajo forzoso. Hea Woo, una cristiana norcoreana, sobrevivió y hoy está en los micrófonos de Radio Vaticana para contarnos su testimonio.

“Hea Woo”, seudónimo que utiliza nuestra entrevistada para proteger su identidad, fue cristiana perseguida y una de las supervivientes de un campo de trabajo forzoso en Corea del norte. “He recibido muchas torturas inimaginables porque me pesaba el delito de haber hablado de Jesús”afirma Hea Woo recordando los momentos más dramáticos que vivió durante los años en el campo norcoreano de trabajo forzoso y continúa narrando “me torturaban, ni siquiera me dejaban respirar y seguían torturándome”.

Un terrible lugar en el que lo más impactante fueron los verdaderos milagros que vivió de parte de Dios “entendí que el sufrimiento que estaba sufriendo no era nada comparable con lo que sufrió Jesús en la cruz, entonces me arrepentí y pedí perdón al Señor” explica hoy en los micrófonos de Radio Vaticana, casi 7 años después de que consiguiera escapar de aquel espantoso lugar y actualmente vive, junto a otros 25.000 cristianos refugiados norcoreanos más, en Corea del Sur.

En Radio Vaticana entrevistamos en exclusiva a Hea Woo gracias a la ayuda de Puertas Abiertas España, una organización que sirve a los cristianos perseguidos en el mundo y que contó con la presencia de Hea Woo como invitada de excepción durante la celebración de su Encuentro Nacional 2017 que tuvo lugar en Madrid en pasado 1 de abril.

(Mireia Bonilla – RV)

Origen: En exclusiva: Testimonio de una superviviente cristiana en un campo de trabajo forzoso en Corea del Norte – Radio Vaticano

En exclusiva: Testimonio de una superviviente cristiana en un campo de trabajo forzoso en Corea del Norte – Radio Vaticano

En exclusiva: Testimonio de una superviviente cristiana en un campo de trabajo forzoso en Corea del Norte

“He recibido muchas torturas inimaginables porque me pesaba el delito de haber hablado de Jesús” – AFP

10/04/2017 17:45

(RV).- Resulta difícil imaginar sobrevivir varios años en un lugar parecido a un campo de concentración nazi; un lugar en el que por ser cristiano estás sometido a torturas, golpes, desnutrición y trabajo forzoso. Hea Woo, una cristiana norcoreana, sobrevivió y hoy está en los micrófonos de Radio Vaticana para contarnos su testimonio.

“Hea Woo”, seudónimo que utiliza nuestra entrevistada para proteger su identidad, fue cristiana perseguida y una de las supervivientes de un campo de trabajo forzoso en Corea del norte. “He recibido muchas torturas inimaginables porque me pesaba el delito de haber hablado de Jesús”afirma Hea Woo recordando los momentos más dramáticos que vivió durante los años en el campo norcoreano de trabajo forzoso y continúa narrando “me torturaban, ni siquiera me dejaban respirar y seguían torturándome”.

Un terrible lugar en el que lo más impactante fueron los verdaderos milagros que vivió de parte de Dios “entendí que el sufrimiento que estaba sufriendo no era nada comparable con lo que sufrió Jesús en la cruz, entonces me arrepentí y pedí perdón al Señor” explica hoy en los micrófonos de Radio Vaticana, casi 7 años después de que consiguiera escapar de aquel espantoso lugar y actualmente vive, junto a otros 25.000 cristianos refugiados norcoreanos más, en Corea del Sur.

En Radio Vaticana entrevistamos en exclusiva a Hea Woo gracias a la ayuda de Puertas Abiertas España, una organización que sirve a los cristianos perseguidos en el mundo y que contó con la presencia de Hea Woo como invitada de excepción durante la celebración de su Encuentro Nacional 2017 que tuvo lugar en Madrid en pasado 1 de abril.

(Mireia Bonilla – RV)

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“El dolor del mundo”, al centro de las Meditaciones del Vía Crucis con el Papa el Viernes Santo – Radio Vaticano

“El dolor del mundo”, al centro de las Meditaciones del Vía Crucis con el Papa el Viernes Santo

14 de abril, Viernes Santo, Vía Crucis en la tradicional ceremonia que preside el Papa Francisco en el Coliseo. – AP

10/04/2017 18:30
(RV).- “La hora ha llegado. El caminar de Jesús por los caminos polvorientos de Galilea y Judea al encuentro de los que sufren en su cuerpo y en su corazón, empujado por la urgencia de anunciar el Reino, ese caminar suyo termina hoy, aquí. En la colina del Gólgota”, con estas palabras inician las Meditaciones para el Vía Crucis que serán leídas el próximo 14 de abril, Viernes Santo, en la tradicional ceremonia que preside el Papa Francisco en el Coliseo, y que este año han sido confiadas a la biblista francesa, Anne-Marie Pelletier, docente de Sagrada Escritura y Hermenéutica bíblica, de la Facultad de “Notre Dame” de Paris.

Por primera vez en el Pontificado de Francisco, será una mujer quien escriba las Meditaciones del Vía Crucis, la elección de la biblista francesa, confirma la atención del Papa Francisco hacia el mundo femenino, que como muchas veces él mismo lo ha subrayado: “dar espacio a las mujeres, hace bien a la Iglesia”. La profesora Pelletier, es una persona que ha destacado en el catolicismo francés contemporáneo y que en el 2014 recibió el premio Ratzinger. Anne-Marie Pelletier, es la cuarta mujer que prepara las Meditaciones del Vía Crucis de los Papas en el Coliseo. La última que había escrito las Meditaciones fue Sor María Rita Piccione, Presidente de la Fundación de Monjas Agustinas, en el 2011 con el Papa Benedicto XVI. Mientras que en el Pontificado de San Juan Pablo II, las meditaciones del año 1993 fueron escritas por Sor Anna María Canopi, Abadesa de la abasia benedictina “Mater Ecclesiae”, y en 1995 por la Hermana Minke de Vries, Monja de la Comunidad protestante de Grandchamp (Suiza).

Las Meditaciones, buscan introducir y crear un clima de silencio, en el cual, “la verdad del escándalo de la Cruz” pueda difundirse para cada uno de nosotros. “Hoy la cruz cierra el camino. Jesús no irá más allá. Imposible andar más allá. Porque el amor de Dios alcanza aquí – en el Gólgota – su medida más alta, sin medida. Hoy, el amor del Padre, que quiere que todos los hombres se salven a través del Hijo, escribe la biblista, llega hasta el extremo, allí donde nosotros no tenemos ya palabras, donde estamos desorientados, donde la grandeza del plan de Dios supera nuestra religiosidad”.

“En el Gólgota, en efecto puntualiza la profesora Pelletier, aunque parezca lo contrario, se trata de vida. Y de gracia. Y de paz. Se trata, no del reino del mal que conocemos demasiado bien, sino de la victoria del amor”. Y precisamente bajo esa cruz, se trata de nuestro mundo, con todas sus caídas y dolores, sus demandas y sus rebeliones, todo lo que hoy clama a Dios desde las tierras de miseria o de guerra, en las familias desgarradas, en las cárceles, en las embarcaciones sobrecargadas de emigrantes. Recorriendo la esperanza de Israel es que se descubre el significado y la fuerza de lo que sucede en la Pasión de Cristo. En las Meditaciones se aprecia la intención de la autora de presentar la vida del mundo contemporáneo, con todas sus tragedias y expectativas.

“Debemos tener el valor de decir que la alegría del Evangelio es la verdad de ese momento. Si no llegamos a entender esa verdad – afirma la biblista – entonces quedaremos atrapados en las redes del sufrimiento y de la muerte. Y la Pasión de Cristo no dará fruto en nosotros”.

(Renato Martinez – Radio Vaticano)

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Francisco el Domingo de Ramos: “Jesús, el gran Paciente del dolor humano, está con los que hoy sufren como Él” – Radio Vaticano

El Papa el Domingo de Ramos: “Jesús, el gran Paciente del dolor humano, está con los que hoy sufren como Él”

Misa del Domingo de Ramos y la celebración de la Pasión del Señor en la Plaza de San Pedro. – AFP

(RV).- “Para seguir fielmente a Jesús, pedimos la gracia de hacerlo no de palabra sino con los hechos, y de llevar nuestra cruz con paciencia, de no rechazarla, ni deshacerse de ella, sino que, mirándolo a Él, aceptémosla y llevémosla día a día”, lo dijo el Papa Francisco en su homilía en la Misa del Domingo de Ramos. La Plaza de San Pedro, magníficamente adornada para la ocasión con numerosos olivos y flores, fue el marco en el que el Pontífice presidió la procesión y la bendición de las Palmas y la celebración de la Pasión del Señor.
Ante miles de fieles y peregrinos procedentes de numerosos países, el Obispo de Roma recordó en su homilía que, “esta celebración tiene como un doble sabor, dulce y amargo, es alegre y dolorosa, porque en ella – dijo el Papa – celebramos la entrada del Señor en Jerusalén, aclamado por sus discípulos como rey, al mismo tiempo que se proclama solemnemente el relato del Evangelio sobre su pasión”. Es por ello, que nuestro corazón siente ese doloroso contraste y experimenta en cierta medida lo que Jesús sintió en su corazón en ese día, el día en que se regocijó con sus amigos y lloró sobre Jerusalén.

Así mismo, el Papa Francisco señaló que desde hace 32 años la dimensión gozosa de este domingo se ha enriquecido con la fiesta de los jóvenes, es decir, con la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que este año se celebra en ámbito diocesano. De modo especial, este Domingo de Ramos, los jóvenes de Cracovia entregan la Cruz peregrina de las Jornadas Mundiales de la Juventud, a los jóvenes de Panamá, sede de la próxima JMJ en el 2019.

Comentando el Evangelio según San Mateo, que se proclamó antes de la procesión, el Santo Padre dijo que, se hace hincapié en el entusiasmo de los discípulos, que acompañan al Maestro con aclamaciones festivas. “Pero este Jesús, que justamente según las Escrituras entra de esa manera en la Ciudad Santa, no es un iluso que siembra falsas ilusiones, un profeta new age, un vendedor de humo, todo lo contrario: es un Mesías bien definido, con la fisonomía concreta del siervo, el siervo de Dios y del hombre que va a la pasión; es el gran Paciente del dolor humano”.

Hoy, dijo el Papa, nosotros festejamos a nuestro Rey, pensamos en el sufrimiento que Él tendrá que sufrir en esta Semana. Pensamos en las calumnias, los ultrajes, los engaños, las traiciones, el abandono, el juicio inicuo, los golpes, los azotes, la corona de espinas, y en definitiva al vía crucis, hasta la crucifixión. “Él nunca prometió honores y triunfos, precisó el Pontífice, por ello, siempre advirtió a sus amigos que el camino era ese, y que la victoria final pasaría a través de la pasión y de la cruz”.

Y lo mismo vale para nosotros, puntualizó el Obispo de Roma, para seguir fielmente a Jesús, pedimos la gracia de hacerlo no de palabra sino con los hechos, y de llevar nuestra cruz con paciencia, de no rechazarla, ni deshacerse de ella, sino que, mirándolo a Él, aceptémosla y llevémosla día a día. “Él está presente en muchos de nuestros hermanos y hermanas que hoy sufren como Él, concluyó el Papa, sufren a causa de un trabajo esclavo, sufren por los dramas familiares, por las enfermedades, sufren a causa de la guerra y el terrorismo, por culpa de los intereses que mueven las armas y dañan con ellas. No es otro Jesús: es el mismo que entró en Jerusalén en medio de un ondear de ramos de palmas y de olivos. Es el mismo que fue clavado en la cruz y murió entre dos malhechores. No tenemos otro Señor fuera de Él: Jesús, humilde Rey de justicia, de misericordia y de paz.

(Renato Martinez – Radio Vaticano)

Texto y audio completo de la homilía del Papa Francisco

Esta celebración tiene como un doble sabor, dulce y amargo, es alegre y dolorosa, porque en ella celebramos la entrada del Señor en Jerusalén, aclamado por sus discípulos como rey, al mismo tiempo que se proclama solemnemente el relato del Evangelio sobre su pasión. Por eso nuestro corazón siente ese doloroso contraste y experimenta en cierta medida lo que Jesús sintió en su corazón en ese día, el día en que se regocijó con sus amigos y lloró sobre Jerusalén.

Desde hace 32 años la dimensión gozosa de este domingo se ha enriquecido con la fiesta de los jóvenes: La Jornada Mundial de la Juventud, que este año se celebra en ámbito diocesano, pero que en esta plaza vivirá dentro de poco un momento intenso, de horizontes abiertos, cuando los jóvenes de Cracovia entreguen la Cruz a los jóvenes de Panamá.

El Evangelio que se ha proclamado antes de la procesión (cf. Mt 21,1-11) describe a Jesús bajando del monte de los Olivos montado en una borrica, que nadie había montado nunca; se hace hincapié en el entusiasmo de los discípulos, que acompañan al Maestro con aclamaciones festivas; y podemos imaginarnos con razón cómo los muchachos y jóvenes de la ciudad se dejaron contagiar de este ambiente, uniéndose al cortejo con sus gritos. Jesús mismo ve en esta alegre bienvenida una fuerza irresistible querida por Dios, y a los fariseos escandalizados les responde: «Os digo que, si estos callan, gritarán las piedras» (Lc 19,40).

Pero este Jesús, que justamente según las Escrituras entra de esa manera en la Ciudad Santa, no es un iluso que siembra falsas ilusiones, no es un profeta «new age», un vendedor de humo, todo lo contrario: es un Mesías bien definido, con la fisonomía concreta del siervo, el siervo de Dios y del hombre que va a la pasión; es el gran Paciente del dolor humano.

Así, al mismo tiempo que también nosotros festejamos a nuestro Rey, pensamos en el sufrimiento que Él tendrá que sufrir en esta Semana. Pensamos en las calumnias, los ultrajes, los engaños, las traiciones, el abandono, el juicio inicuo, los golpes, los azotes, la corona de espinas… y en definitiva pensemos en el vía crucis, hasta la crucifixión.

Él lo dijo claramente a sus discípulos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga» (Mt 16,24). Él nunca prometió honores y triunfos. Los Evangelios son muy claros. Siempre advirtió a sus amigos que el camino era ese, y que la victoria final pasaría a través de la pasión y de la cruz. Y lo mismo vale para nosotros. Para seguir fielmente a Jesús, pedimos la gracia de hacerlo no de palabra sino con los hechos, y de llevar nuestra cruz con paciencia, de no rechazarla, ni deshacerse de ella, sino que, mirándolo a Él, aceptémosla y llevémosla día a día.

Y este Jesús, que acepta que lo aclamen aun sabiendo que le espera el «crucifige», no nos pide que lo contemplemos sólo en los cuadros o en las fotografías, o incluso en los vídeos que circulan por la red. No. Él está presente en muchos de nuestros hermanos y hermanas que hoy, hoy sufren como Él, sufren a causa de un trabajo esclavo, sufren por los dramas familiares, sufren por las enfermedades… Sufren a causa de la guerra y el terrorismo, por culpa de los intereses que mueven las armas y dañan con ellas. Hombres y mujeres engañados, pisoteados en su dignidad, descartados…. Jesús está en ellos, en cada uno de ellos, y con ese rostro desfigurado, con esa voz rota pide – nos pide – que se le mire, que se le reconozca, que se le ame.

No es otro Jesús: es el mismo que entró en Jerusalén en medio de un ondear de ramos de palmas y de olivos. Es el mismo que fue clavado en la cruz y murió entre dos malhechores. No tenemos otro Señor fuera de Él: Jesús, humilde Rey de justicia, de misericordia y de paz.

Origen: El Papa el Domingo de Ramos: “Jesús, el gran Paciente del dolor humano, está con los que hoy sufren como Él” – Radio Vaticano

El Papa: “Ningún joven sea excluido, acompáñenlos en su búsqueda de sentido para responder al proyecto de Dios” – Radio Vaticano

Video de la Vigilia de Oración presidida por el Papa Francisco:Vigilia Homilía del Papa Francisco

Jornada Mundial Jóvenes Cracovia

08/04/2017 19:30

Origen: El Papa: “Ningún joven sea excluido, acompáñenlos en su búsqueda de sentido para responder al proyecto de Dios” – Radio Vaticano

Entre amenzas de lapidación y ramos de olivos de gratitud y fe, Jesús ya sube para morir por vos y por mí – Radio Vaticano

 

Entre amenzas de lapidación y ramos de olivos de gratitud y fe, Jesús ya sube para morir por vos y por mí

Escuchamos en el Evangelio de estos días las discusiones de Jesús con los judíos que buscan el modo de eliminarlo – RV

08/04/2017 16:39
REFLEXIONES EN FRONTERA, jesuita Guillermo Ortiz

En estos días escuchamos en el Evangelio las discusiones de Jesús con los judíos que buscan el modo de eliminarlo. Sucederá finalmente en el cadalzo de la cruz, pero podría haber sido lapidado. Jesús les dice: “Les hice ver muchas obras buenas que vienen del Padre; ¿Por cuál de ellas me quieren apedrear? (Juan 10, 31 ss).

Hoy se me hace que estas piedras con las que quieren matar a Jesús, o la misma cruz, representan nuestra orfandad libre y concientemente aceptada, porque no queremos depender de nadie ni amar como Dios manda; el vacío de sentido más duro que una piedra porque solos solo alcanzamos frustración. Y esa la tristeza tuya y mía, que también es una piedra al corazón de Dios, porque deberíamos estar alegres por la gratitud y esperanzados, porque Dios no nos abandona y envió a su Hijo querido a liberarnos del mal.

Mientras que los ramos de olivo del Domingo de Ramos o de Palmas, que los más humildes ponen como alfombra al paso de Jesús en un burrito, representan la pertenencia feliz al pueblo de Dios, a la familia de los hijos de Dios llenos del gratitud; los ramos representan esa sabia que corre entre las ramas, el tronco y las raíces del árbol grande y frondoso de la Vida buena.

Cerca mío y tuyo hay piedras grandes y pequeñas y también olivos y palmas. O mejor dicho en tu corazón y el mío, hay una plegaria de gratitud por los obras buenas de Dios con nosotros, como un ramito de olivo. Y también hay espacios de tristeza y amargura, que un mal antiguo y oscuro endurecio como piedras letales. ¿A qué echaré mano en esta Semana Santa delante de Jesús que sí o sí es condenado a muerte y levantado en la cruz donde lo matan por tu libertad y la mía? @jesuitaGuillo

Origen: Entre amenzas de lapidación y ramos de olivos de gratitud y fe, Jesús ya sube para morir por vos y por mí – Radio Vaticano

La sombra del fracaso sobre el diálogo entre Maduro y la oposición – La Stampa

La sombra del fracaso sobre el diálogo entre Maduro y la oposición

El dilema de los obispos venezolanos: para ellos, el diálogo ya fracasó, pero no hay ninguna otra vía. Entonces, ¿qué hacer? Bloquear el referéndum revocatorio fue el principio de este fracaso
LAPRESSE

La mesa de negociación entre la oposición y el gobierno venezolano, con la participación de la Santa Sede y de Unasur

Pubblicato il 10/01/2017
Ultima modifica il 10/01/2017 alle ore 08:52
LUIS BADILLA – FRANCESCO GAGLIANO

El viernes 13, en Venezuela, si mantienen su palabra, dada hace poco más de un mes, el gobierno del Presidente Nicolás Maduro y la oposición reunida en la Mesa para la Unidad Democrática (MUD) deberían encontrarse para proseguir con el diálogo nacional que comenzó a finales de octubre, con la intermediación de la Unión de Naciones de Sudamérica (Unasur). Esta cita inminente, la tercera después de las de octubre y noviembre pasados, en realidad habría debido llevarse a cabo el pasado 6 de diciembre, pero fue anulada debido a la ausencia de la oposición. Al final, los mediadores de Unasur y el enviado pontificio para el diálogo, mons. Claudio Maria Celli, lograron fijar otra fecha, evitando una ruptura abiertamente esperada por muchas partes, tanto entre las filas del gobierno como entre las de las numerosas organizaciones políticas de la oposición.

La situación actual no solo está enmarañada, sino también muy tensa, y la guerra mediática está cobrando un protagonismo cada vez mayor. Las voces sensatas, equilibradas y que verdaderamente desean seguir la vía del diálogo son pocas y cada vez se les escucha menos, cuando no son insultadas. La verborrea venezolana, agresiva, ofensiva e irresponsable ha alcanzado límites insostenibles. Faltan, principalmente, honestidad y sinceridad, y todos, sin excepciones, hacen doble juego y se ha llegado a una situación en la que el país ya no parece rehén de un grave conflicto político y social, sino más bien un territorio contendido en una guerra entre bandas para las cuales cualquier medio es legítimo.

A pesar de todos los llamados a las partes para que creen un clima de acuerdo y de encuentro (los últimos, por ejemplo, han sido de Papa Francisco en su mensaje Urbi et Orbi de Navidad y en el discurso que pronunció ante el Cuerpo diplomático), con tal de evitar comportamientos y actitudes dañinas para el diálogo, y a pesar de las autorizadas exhortaciones a respetar los acuerdos alcanzados, por mínimos y preliminares que sean, en estas últimas dos semanas las cosas no han mejorado; es más, en algunos momentos la tensión ha vuelto a estar por los cielos. Por este motivo, no pocos analistas temen que tampoco el próximo 13 de enero se llevará a cabo el encuentro. Los mismos observadores consideran que una nueva suspensión o postergación sería, en realidad, el fracaso definitivo de este diálogo. Otros expertos piensan que al final la táctica del tira y afloja acabará cediendo el paso a la razón, sobre todo porque la alternativa al diálogo es una sola: la guerra civil, y no es una posibilidad que pueda ser excluida por completo. Por ello, son importantes las palabras que pronunció el Nuncio en Caracas, monseñor Aldo Giordano, durante la apertura de la Plenaria episcopal del sábado pasado: «La historia demuestra que los pueblos, antes o después, dialogan. Mejor antes que después de miles de muertos».

El análisis del Episcopado: «el diálogo ha fracasado», pero…

En la apertura de la plenaria episcopal venezolana en curso, el presidente del Episcopado, monseñor Diego Padrón, arzobispo metropolitano de Cumaná, indicó que la Mesa para el diálogo no ha funcionado no solo porque la metodología elegida hubiera impedido que se verificaran resultados tangibles, sino también porque prevalecieron los discursos y las promesas sobre los hechos concretos. Fue, según el religioso, «una conjunción maligna de factores» la que minó este diálogo urgente e indispensable. Entre estos factores, monseñor Padrón subrayó principalmente tres: las partes no han tenido una voluntad sincera para dialogar, faltaron procedimientos imparciales necesarios para la evaluación de los consensos alcanzados y también fueron tanto insuficientes como inadecuados los instrumentos para definir con precisión los objetivos y la aplicación de los acuerdos.

El presidente de los obispos de Venezuela dijo textualmente: «La culpa del fracaso no fue del diálogo en sí, como mecanismo, ni de los facilitadores del proceso, en el que todos tuvieron una cuota, desigual, pero real, de preocupación, trabajo y responsabilidad, en particular, sino de las partes sentadas en la Mesa». El gobierno y la oposición, dijo el presidente del Episcopado, «no asumieron el diálogo en función del país, sino que lo consideraron más bien como una simple estrategia política, útil, no para dirimir los grandes conflictos que afectan a todos por igual, sino para fines particulares, incluso subalternos».

El arzobispo Padrón añadió: «A la vista de lo ocurrido, me atrevo a concluir que para el Partido oficial y el Gobierno, el diálogo fue más bien un instrumento para ganar tiempo y frenar la presión interna y externa, y en concreto, el Referéndum Revocatorio del mandato del Presidente de la República. Para los sectores opositores, e incluso algunos ex militantes del primer oficialismo y como también simpatizantes de los llamados “ni-ni”, fue ocasión para exhibir las innumerables deficiencias, principalmente del Poder Ejecutivo, pero también de los otros Poderes afines o dependientes de él, en materia de Derechos Humanos, economía, respeto a la autonomía de los Poderes del Estado, en particular del Poder Legislativo, y transparencia en sus ejecutorias».

En relación con la oposición, el arzobispo de Cumaná observó: «por honestidad y deber de justicia, los Jefes de algunos partidos políticos de la Oposición deberían admitir que en los días del Diálogo no se comportaron a la altura de las circunstancias. No quisieron “retratarse” hablando con un gobierno que nunca ha dado garantías reales de cumplir lo que promete. Prefirieron preservar sus candidaturas personales de todo riesgo político-electoral. Pero este comportamiento táctico no los libra de su responsabilidad frente al pueblo».

El bloqueo del referéndum revocatorio, que se dio por vías jurídica y administrativa, según monseñor Padrón es la fuente del fracaso del diálogo, puesto que ha impedido la mejor vía, y la única, para resolver un conflicto tan grave: es decir dar la posibilidad al pueblo para que se exprese. Esta decisión gubernamental ha sido una herida terrible para la democracia venezolana y no será fácil de curar. En este contexto, el religioso rechazó con desdén las críticas contra el diálogo, contra los mediadores, contra la Santa Sede y su enviado y contra el mismo Episcopado, acusados de haber favorecido la desmovilización popular. Tales críticos habían acusado al diálogo de haber anulado el impulso social que, en su opinión, habría logrado imponer el referéndum revocatorio. El obispo se opuso con vigor a estos ataques capciosos: el diálogo nunca ha pretendido entorpecer un saludable y fructuoso proceso democrático quitándole al pueblo la facultad de expresarse; en este caso el único culpable se llama Nicolás Maduro, indicó, « responsable primero y principal».

El presidente de la Conferencia Episcopal de Venezuela concluyó su análisis con estas dos consideraciones: a) Al diálogo, sobre todo en sus fases más delicadas, le faltó «el apoyo decidido y oportuno, de la ciudadanía y, más aún, de la Sociedad Civil organizada»; y b) «denigrar del diálogo en sí, como procedimiento de solución de conflictos, es un error político, histórico, sociológico, filosófico, estratégico, pero antes y aún más, es una falta de comprensión de lo que es el ser del hombre, una negación del sentido y valor de la relación humana fundamentada en la palabra compartida, pues los seres humanos somos constituidos humanos por la palabra», vehículo de «comunicación y comunión».

Monseñor Padrón se declaró convencido de que «más temprano que tarde los líderes políticos, para sacar a este país de la crisis que lo está destruyendo, invocando la democracia, tendrán que recurrir, en nombre de la democracia, al diálogo, la negociación y los acuerdos, únicos antídotos frente a la irracionalidad de la fuerza, la corrupción y la violencia, símbolos por excelencia de los peores males de esta sociedad» venezolana.

Las novedades: Tareck El Aissami y Julio Borges

Como sea, al próximo encuentro ambas partes deberían presentarse con novedades relevantes, que seguramente tendrán influencia en el diálogo, si es que continúa. El gobierno del presidente Maduro se presenta con un nuevo vicepresidente, recién nombrado, el venezolano de origen sirio Tareck El Aissami. Las oposiciones, que tienen el control del Parlamento, eligieron hace pocos días a un nuevo y prestigioso Presidente de la Asamblea: el socialdemócrata líder del partido Primero Justicia, Julio Borges.

Se trata de dos figuras de gran relieve y que, de alguna manera, pueden ser asociadas con los frentes más duros e intransigentes de ambas facciones.

Tareck El Aissami, abogado de 43 años y ex-ministro del Poder con Hugo Chávez, fue gobernador del estado de Aragua hasta su nombramiento como vicepresidente; debido al cargo que ahora ocupa debería, eventualmente, concluir «ad interim» (2019) el mandato de Nicolás Maduro si este fuera destituido por la oposición. Es un político que se ha visto involucrado en una avalancha de escándalos y acusaciones, como recuerda el retrato que de él hizo el «Wall Street Journal» en mayo de 2015. En sus experiencias políticas del pasado nunca demostró ser un hombre de diálogo y en más de una ocasión, dentro del «chavismo», fue marginado porque se le consideraba «polémico y poco dúctil».

Julio Borges, de 1969, también abogado y coordinador del partido Primero Justicia, es parlamentario desde el año 2000; su compromiso político nació en las aulas de la Universidad Católica Andrés Bello. Fue el creador e inspirador de la petición para llevar a cabo el referéndum revocatorio y también fue el primero de los líderes políticos que se movilizó para reunir las firmas necesarias. Se dice que es duro e intransigente, y hace algunos días, cuando juró como presidente de la Asamblea Nacional, pronunció frases amenazadoras para el futuro del gobierno de Maduro. Su prestigio y su autoridad en materias jurídicas y constitucionales podrían representar un problema para él. Algunos de sus actuales aliados, como Enrique Capriles o Jesús Alberto Torrealba, por citar algunos, no ven con buenos ojos el liderazgo de Borges.

Monseñor Claudio Maria Celli: ¿misión imposible?

La delicada y difícil misión del enviado de Papa Francisco para favorecer el diálogo nacional venezolano, monseñor Claudio Maria Celli, ha sido desde el comienzo muy complicada porque a menudo se ha visto envuelto en peticiones incompatibles con la naturaleza de su papel de «facilitador». Hasta ahora, monseñor Celli ha sabido moverse y actuar con discreción, eficacia y autoridad, y muchos momentos positivos de estos meses se deben a su habilidad de diplomático y hombre de diálogo. Pero ahora esta misión que le encomendó el Papa entra en una fase decisiva llena de incógnitas y algunas de ellas arrojan sombras preocupantes sobre el futuro del diálogo.

El viernes pasado, el invitado del Papa se reunió en el Vaticano con Delcy Rodríguez, ministra del Exterior de Venezuela, quien iba en compañía de su hermano, Jorge Rodríguez, encargado de la delegación gubernamental en las reuniones de octubre y noviembre. El único contenido que se ha filtrado del coloquio fue un «tuit» de la ministra, con el que tranquilizó: «El diálogo es el único camino en democracia». El Santo Padre «mantiene su compromiso a favor de este diálogo en Venezuela».

El lunes 2 de enero, monseñor Celli, siempre prudente y moderado, insistió, en el programa de la televisión italiana «El diario de Papa Francisco», de Tv2000, en tres conceptos: la situación del país es muy delicada, no hay alternativa al diálogo y es necesario que todos sean sinceros y respeten el bien común de todos los venezolanos. El religioso reconoció que, a pesar de los progresos, «Venezuela está frente a cuestiones decisivas. Es un pueblo valiente que a pesar de los problemas alimenta esperanza. La pregunta siempre es la misma para todos: ¿cuál es el país que las actuales generaciones quieren dejar a sus hijos? Cuatro ex presidentes y yo mismo como enviado del Papa desempeñamos un papel de acompañamiento para que las partes sean protagonistas de este diálogo. Muchos, en ambas partes, están desconfiados, pero todos deben comprender que no hay otro camino. El diálogo es la única vía. No hay otro sendero». Según monseñor Celli es necesario un gran compromiso de todos; un compromiso que llama a la responsabilidad a todos. «Tal responsabilidad se expresa también en el respeto de la seriedad de los empeños suscritos en las reuniones. Se habla no solo para platicar. Aquí se habla para encontrar soluciones a problemas urgentes que afectan a un pueblo que sufre desde hace demasiado tiempo».

En relación con la famosa frase del Papa «una tercera guerra mundial en pedacitos», monseñor Celli reflexionó sobre los diferentes intereses que actúan en el tablero internacional y que determinan diferentes y numerosas situaciones de conflicto en las que Venezuela podría verse involucrada en caso de que fracasaran las negociaciones. Añadió con firmeza: «Pienso, sobre todo, en Venezuela y digo que, si en este país fracasa el diálogo, no queda más que la violencia, y esto es inadmisible. Entonces, el esfuerzo que todos debemos hacer es sostener seriamente el diálogo necesario y el encuentro urgente. La violencia provoca más violencia, y en el escenario latinoamericano esto podría ser muy peligroso». Monseñor Celli, al final, indicó que era positiva la liberación de algunos presos de la oposición y observó: «es un gesto que demuestra que el diálogo es eficaz».

Venezuela sin presidente

Hace pocas horas, la Asamblea Nacional tomó, con una resolución que contó con 106 votos favorables (se necesitaban solo 84), una postura política y constitucional muy duras y que obviamente vuelve a empeorar la situación, llevándola al estado en el que estaba cuando comenzó la crisis, cerrando cualquier posibilidad al diálogo: el presidente Nicolás Maduro, en los hechos, según sus opositores, actúa fuera de la Constitución, por lo que «ha abandonado sus responsabilidades». En sustancia, la resolución declara vacante la presidencia de la república y, en teoría, debería comenzar a funcionar el mecanismo de la sucesión: un gobernador «ad interim» durante un breve periodo para llegar a nuevas elecciones. Este mecanismo, que se encuentra en la Constitución (artículo 232 de la Constitución de Hugo Chávez, de 1999), se aplica en los últimos dos años del mandato presidencial y para Maduro justamente en estas horas comienza a llegar el final de su presidencia.

La estrategia de la oposición, guiada por el abogado Julio Borges, estudiada y preparada la ocasión con habilidad y precisión, jurídicamente deja a Venezuela sin presidente, por lo que el diálogo ya no tiene a uno de los interlocutores. Por esta razón lo que debería suceder ahora, pero difícilmente sucederá, es decir la creación de un gobierno «ad interim» (Tareck El Aissami), no tendría las facultades para desarrollar ningún tipo de negociaciones. Su misión debería limitarse a la normal administración de los asuntos públicos y a convocar nuevas elecciones presidenciales. Mientras tanto, en el país reina un gran nerviosismo y todos están esperando la respuesta de Maduro, que, por ahora, calla. Se espera que pronuncie un discurso en las próximas horas. Algunos de sus colaboradores anticipan: «Si quieren la guerra, ¡entonces habrá guerra!».

Origen: La sombra del fracaso sobre el diálogo entre Maduro y la oposición – La Stampa

Papa Francisco recuerda que ser cristiano es dar testimonio de Jesús

Papa Francisco recuerda que ser cristiano es dar testimonio de Jesús

Por Álvaro de Juana

El Papa durante la visita a la parroquia. Foto: Captura Youtube

El Papa durante la visita a la parroquia. Foto: Captura Youtube

VATICANO, 15 Ene. 17 / 01:50 pm (ACI).- El Papa Francisco acudió en la tarde del domingo a visitar la Parroquia de Santa María en Seteville de Guidonia, a las afueras de Roma. De esta manera retomó las visitas pastorales en iglesias de su diócesis tras el parón realizado por el Jubileo de la Misericordia.

A su llegada, el Santo Padre saludó al vicepárroco, Giuseppe Benardino, de 50 años y gravemente enfermo de esclerosis lateral amiotrófica desde hace más de dos años.

Además, encontró a las diversas realidades pastorales de la parroquia, tales como a las ocho comunidades neocatecumenales, y también a 30 enfermos, a los chicos de la catequesis, a los esposos que han bautizado a sus hijos durante el año 2016 y a los colaboradores de la pastoral. Francisco también confesó a algunas personas.

Por último, presidió la Misa y pronunció la homilía de manera improvisada, en la que deseó que sea una comunidad que “no murmure” y sea “testimonio”.

El Papa subrayó que “escuchar la palabra del Señor es encontrar alegría” y que “el testimonio cristiano se hace con la palabra, con el corazón y con las manos” porque “si yo digo que soy católico” y voy a Misa pero “no hablo con mis padres”, no “asisto a los abuelos” y “los pobres” y así no se da testimonio.

“Hay muchos cristianos que confiesan que Jesús es Dios, tantos sacerdotes, tantos obispos, ¿todos dan testimonio de Jesús?”, preguntó. Para algunos “ser cristiano es como un modo de vivir, como ser un fan, o tener una filosofía” pero, sin embargo, “ser cristiano antes que nada es dar testimonio de Jesús”.

Origen: Papa Francisco recuerda que ser cristiano es dar testimonio de Jesús

“Sólo Jesús es el Mesías”, dijo el Papa a la hora del Ángelus – Radio Vaticano

Ángelus

“Sólo Jesús es el Mesías”, dijo el Papa a la hora del Ángelus

El Papa Francisco a la hora del Ángelus dominical del 15 de enero.

15/01/2017 12:09
http://media02.radiovaticana.va/audio/audio2/mp3/00565909.mp3

(RV).- Al rezar el Ángelus con los fieles y peregrinos que se dieron cita en la Plaza de San Pedro el tercer domingo de enero, el Papa Franciscocomentó el Evangelio del día que nos presenta la parábola de Juan Bautista cuando al bautizar a Jesús en el río Jordán afirma: “¡Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!”. El Santo Padre invitó a los numerosos presentes a imaginar esta escena evangélica, porque es decisiva. Sí, decisiva para nuestra fe y para la misión de la Iglesia, dijo. Puesto que la Iglesia, en todos los tiempos, está llamada a hacer lo que hizo Juan, es decir, indicar a Jesús a la gente.

El Papa Bergoglio recordó asimismo que el Bautista predicaba que el Reino de los cielos estaba cerca porque sabía que el Mesías estaba a punto de manifestarse, por lo que insistía en la necesidad de prepararse, convertirse y comportarse con justicia. A la vez que añadió que sabía que el Consagrado del Señor traería el verdadero bautismo, es decir, el bautismo en el Espíritu Santo, tal como se lee en la descripción del Bautismo de Jesús.

Después de afirmar que Jesús es el Mesías, el Rey de Israel, que comoCordero de Dios, toma sobre sí y quita el pecado del mundo, tal como lo indica el mismo Juan con las palabras: “¡Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!”; Francisco dijo que se trata de las palabras que todos los sacerdotes repiten diariamente en la Misa. Y explicó que este gesto litúrgico representa toda la misión de la Iglesia, que no se anuncia a sí misma, sino que anuncia a Cristo; puesto que Él es el único salvador de su pueblo. Antes de rezar a la Virgen María, el Obispo de Roma invitó a  pedir a la Madre del Cordero de Dios, que nos ayude a creer en Él y a seguirlo.

(María Fernanda Bernasconi – RV)

Texto y audio de las palabras del Santo Padre Francisco antes de rezar a la Madre de Dios:

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

En el centro del Evangelio de hoy (Jn 1, 29-34) se encuentra esta parábola de Juan Bautista: “¡Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!” (v. 29). Una palabra que acompaña con la mirada y el gesto de la mano que lo indican a Él, a Jesús.

Imaginemos la escena. Estamos en la orilla del río Jordán. Juan está bautizando; hay tanta gente, hombres y mujeres de diversas edades, que fueron allí, al río, para recibir el bautismo de las manos de aquel hombre que a muchos recordaba a Elías, el gran profeta que nueve siglos antes había purificado a los israelitas de la idolatría, reconduciéndolos a la verdadera fe en el Dios de la alianza, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob.

Juan predica que el Reino de los cielos está cerca, que el Mesías está a punto de manifestarse y que es necesario prepararse, convertirse y comportarse con justicia; y bautiza en el Jordán para dar al pueblo un medio concreto de penitencia (Cfr. Mt 3, 1-6). Esta gente iba para arrepentirse de sus pecados, para hacer penitencia, para recomenzar la vida. Él sabe, Juan sabe, que el Mesías, el Consagrado del Señor ya está cerca, y el signo para reconocerlo será que sobre Él se posará el Espíritu Santo; en efecto, Él traerá el verdadero bautismo, el bautismo en el Espíritu Santo (Cfr. Jn 1, 33).

Y he aquí que llega el momento: Jesús se presenta en la orilla del río, en medio de la gente, de los pecadores  – como todos nosotros  –. Es su primer acto público, la primera cosa que hace cuando deja la casa de Nazaret, a la edad de treinta años: baja a Judea, va al Jordán y se hace bautizar por Juan. Sabemos qué cosa sucede – lo hemos celebrado el domingo pasado  –: sobre Jesús desciende el Espíritu Santo en forma como de paloma y la voz del Padre lo proclama Hijo predilecto (Cfr. Mt 3, 16-17). Es el signo que Juan esperaba. ¡Es Él! Jesús es el Mesías. Juan está desconcertado, porque se ha manifestado de un modo impensable: en medio de los pecadores, bautizado como ellos, es más, por ellos. Pero el Espíritu ilumina a Juan y le hace entender que así se cumple la justicia de Dios, se cumple su designio de salvación: Jesús es el Mesías, el Rey de Israel, pero no con el poder de este mundo, sino como Cordero de Dios, que toma sobre sí y quita el pecado del mundo.

Así Juan lo indica a la gente y a sus discípulos. Porque Juan tenía un numeroso grupo de discípulos, que lo habían elegido como guía espiritual, y precisamente algunos de ellos se convertirán en los primeros discípulos de Jesús. Conocemos bien sus nombres: Simón, llamado después Pedro; su hermano Andrés; Santiago y su hermano Juan. Todos pescadores; todos galileos, como Jesús.

Queridos hermanos y hermanas, ¿por qué nos hemos detenido ampliamente en esta escena? ¡Porque es decisiva! No es una anécdota. ¡Es un hecho histórico decisivo! Esta escena es  decisiva para nuestra fe; y también es decisiva para la misión de la Iglesia. La Iglesia, en todos los tiempos, está llamada a hacer lo que hizo Juan Bautista, indicar a Jesús a la gente diciendo: “¡Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!”. ¡Él es el único Salvador! Él es el Señor, humilde en medio de los pecadores; pero es Él, ¡eh! ¡Él! No hay otro poderoso que viene. ¡No, no! ¡Es Él!

Y éstas son las palabras que nosotros, los sacerdotes, repetimos cada día, durante la Misa, cuando presentamos al pueblo el pan y el vino que se han convertido en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Este gesto litúrgico representa toda la misión de la Iglesia, que no se anuncia a sí misma. ¡Ay! ¡Ay! Cuando la Iglesia se anuncia a sí misma pierde la brújula: ¡no sabe adónde va! La Iglesia anuncia a Cristo; no se lleva a sí misma, lleva a Cristo. Porque es Él y sólo Él quien salva a su pueblo del pecado, lo libera y lo guía a la tierra de la verdadera libertad.

Que la Virgen María, Madre del Cordero de Dios, nos ayude a creer en Él y a seguirlo.

Origen: “Sólo Jesús es el Mesías”, dijo el Papa a la hora del Ángelus – Radio Vaticano

Ángelus: Entre los emigrantes no olvidar a los menores de edad, pide el Papa

Ángelus: Entre los emigrantes no olvidar a los menores de edad, pide el Papa

Menores emigrantes llegados a costas italianas a menudo solos – ANSA

15/01/2017 12:06
http://media02.radiovaticana.va/audio/audio2/mp3/00565908.mp3

(RV).-  En sus saludos después del Ángelus el Papa recordó que en la fecha se celebra la 103° Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado dedicada en esta oportunidad al tema “Emigrantes menores de edad, vulnerables y sin voz”. “Estos nuestros pequeños hermanos, especialmente si no están acompañados, observó el Obispo de Roma, están expuestos a tantos peligros. Es necesario adoptar toda medida posible para garantizar a los menores emigrantes la protección y la defensa, así como también su integración”, precisó el Pontífice, dirigiendo un saludo especial a los representantes de las diversas comunidades étnicas presentes en la Plaza de San Pedro. A todas ellas Francisco deseó “vivir con serenidad en las localidades que los acogen, respetando sus leyes y las tradiciones y, al mismo tiempo, custodiando los valores de sus culturas de origen”.

Subrayando que el encuentro de varias culturas es siempre un enriquecimiento para todos, el Papa agradeció a la Diócesis de Roma y a todos los que trabajan con los emigrantes para recibirlos y acompañarlos en sus dificultades, alentando a continuar con esta obra recordando el ejemplo de santa Francisca Cabrini, patrona de los emigrantes, de quien conmemoramos este año el centenario de la muerte.

“Esta religiosa valiente dedicó su vida a llevar el amor de Cristo a todos los que estaban lejos de la patria y de la familia. Que su testimonio nos ayude a preocuparnos por el hermano extranjero, en el cual está presente Jesús, a menudo sufriente, rechazado y humillado”.

Finalmente, al saludar con afecto a todos los fieles provenientes de diversas parroquias de Italia y de otros países, así como a las asociaciones y diferentes grupos, el Santo Padre dirigió su saludo particular a los estudiantes del Instituto Meléndez Valdés de Villafranca de los Barros, en España .

(RC-RV)

 

 

 

 

Origen: Entre los emigrantes no olvidar a los menores de edad, pide el Papa – Radio Vaticano

Reflexiones en frontera: Juan Bautista testimonia que Jesús es el Hijo de Dios en el Evangelio

REFLEXIONES EN FRONTERA, jesuita Guillermo Ortiz

Con lectura del Evangelio, 5 minutos

Sobre Él descendió el Espíritu y el que me envió me dijo: aquel sobre el que veas descender el Espíritu, ese bautiza en el Espíritu Santo, es el Hijo de Dios.

Lo que estos testigos nos refieren en el Evangelio pasó en el desierto. Y pasó después de miles de años de promesa, de camino, de tentaciones y milagros, de profecías y profetas. Y Juan Bautista y algunos de sus discípulos estaban ellos ahí y no otros en ese momento de la historia, cuando ese hombre pasa. Y Juan Bautista que es el último profeta pero no el minúsculo, se convierte en el gran testigo también para vos y para mí hoy del Cordero de Dios que pasa.

El Bautista y sus discípulos están ensamblados en la historia, son religiosos que buscan y que esperan, conocen las Escrituras Sagradas, sabían de los sacrificios de acción de gracias y de expiación y del cordero pascual. Y sienten también por la predicación de Juan que ese es un momento especial. Y estaban ahí junto al famoso Jordán, cuando pasa Jesús de Nazaret. Entonces Juan Bautista testimonia: He visto al Espíritu descender y permanecer sobre él… el que me envió a bautizar con agua me dijo: “Aquel sobre el que veas descender el Espíritu y permanecer sobre él, ese es el que bautiza en el Espíritu Santo”. Yo lo he visto y doy testimonio de que él es el Hijo de Dios.

Evangelio según San Juan 1,29-34.

Al día siguiente, Juan vio acercarse a Jesús y dijo: “Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. A él me refería, cuando dije: Después de mí viene un hombre que me precede, porque existía antes que yo. Yo no lo conocía, pero he venido a bautizar con agua para que él fuera manifestado a Israel”. Y Juan dio este testimonio: “He visto al Espíritu descender del cielo en forma de paloma y permanecer sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: ‘Aquel sobre el que veas descender el Espíritu y permanecer sobre él, ese es el que bautiza en el Espíritu Santo’. Yo lo he visto y doy testimonio de que él es el Hijo de Dios”. @jesuitaGuillo

El Bautismo que lava y vivifica te regenerará y te incluirá en la familia de Dios – Radio Vaticano

REFLEXIONES EN FRONTERA, jesuita Guillermo Ortiz

Como reflexión dominical con lectura del evangelio 5 minutos

(RV).- La fórmula breve hace el milagro, pero requiere de la materia, que en este caso, es abundante y copiosa.

Materia y forma son los elementos de cada sacramento: el signo de la cruz con la fórmula de la absolución de los pecados en el sacramento de la Reconciliación; el pan con las palabras de Jesús en la última cena para la Eucaristía; el agua y la fórmula de la Trinidad para el bautismo. El que detenta el sacramento del Orden Sagrado debe sólo unir las dos cosas.

Pero hoy miremos, toquemos, saboreemos, sintamos, empapémonos de agua, el agua que es vida, porque sin agua la vida es imposible. Y es un porcentaje altísimo de nuestro cuerpo, de los animales, de las plantas y del planeta, desplegada tempestuosa o serena en los océanos y mares.

Viajemos al Río Jordán en Tierra Santa, en el momento en el que todo está en silencio y detenido, menos el rumor fresco del agua, porque aquellos pies que María acariciaba y calentaba mientras lo acunaba en el Pesebre, entran ahora crecidos en el río delante del Bautista, el último Profeta. Y también las manos encallecidas ya de la carpintería se empapan mientras el cuerpo entero, santo, se sumerge todo en el agua milenaria. Y el milagro es que ahora no es el agua la que lava al hombre Jesús de Nazaret, sino que es el Cristo Hijo de Dios el que santifica todas las aguas, porque la tierra tiene poros y todos los ríos van a dar a la mar y los océanos se comunican entre sí. Para que ahora el agua no solo de vida a la tierra, a los animales y a las plantas, sino para que tenga el poder de hacer hijos de Dios, cada vez que un sacerdote bautiza.

Y vos podés ser hoy limpiado, curado, vivificado por el agua del bautismo de Cristo. @jesuitaGuillo

Origen: El Bautismo que lava y vivifica te regenerará y te incluirá en la familia de Dios – Radio Vaticano

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