Francisco, el actual tablero internacional y la agenda vaticana

Francisco, el actual tablero internacional y la agenda vaticana

El Papa, la Iglesia y los nuevos equilibrios en el mundo
AFP

Papa Francisco durante la Divina Liturgia en Etchmiadzin

05/08/2016
SEBASTIÁN LA ROSA*
BUENOS AIRES

Se sabe que el Papa Francisco en política internacional es hoy uno de los actores más destacados. Claramente su accionar internacional tiene matices acorde a la región. En Latinoamérica (quizás donde mas empatiza pero donde ciertas divergencias genera) se maneja de una forma diferente a la que lo hace respecto a Europa. Después en cuanto a Asia y África se maneja acorde a la situación intrarregional: porque claramente en Medio Oriente y en aquellos países con persecución cristiana es otro el rol, y por demás preponderante, que realiza.

Latinoamérica está en una etapa de abandono de gobiernos populistas, reforma política y nuevos escenarios internos. La delicada situación política y social de Venezuela es un caso resonante y la fragilidad institucional brasileña se suma a la particular relación de idas y vueltas con el gobierno de su tierra natal, Argentina.

Europa presenta, entre otras cosas, la crisis de los refugiados, los abruptos cambios de curso político de algunas naciones (BREXIT o temor al diferente por mencionar algunos casos) y el terror a los atentados del Estado Islámico. Y después las debilidades democráticas y las violaciones a los derechos humanos presentes en países asiáticos y africanos, sumados al flagelo genocida de EI y otras organizaciones terroristas como así también el cristianicidio presente en tales.

Como bien se habló en otros escritos, Francisco se acerca a una unidad del cristianismo en una hora dramática para aquellos que habitan medio oriente y diferentes regiones de Asia y África. La histórica reunión con el Patriarca Ortodoxo Ruso, el reconocimiento al genocidio armenio por los otomanos, la reciente visita a Armenia (con las consecuentes delicadas relaciones con el gobierno turco), y el especial llamado de atención y acción sobre los refugiados. A eso se le pueden sumar canonizaciones y pasos previos a ellas de mártires de tierras donde el cristianismo es perseguido y eliminado. Las relaciones con el islam dialoguista y la fuerte empatía que genera con amplios sectores del judaísmo son otros aspectos a tener en cuenta. A eso sumémosle su colaboración para la apertura de Cuba al mundo tras el proceso de recomposición con los Estados Unidos.

Es así que el activo papel de la Iglesia Católica, de la mano del Sumo Pontífice, vuelve a posicionarla como actor en la escena internacional a través de un liderazgo de rasgos carismáticos, lógicamente propios de un monarca o líder de Estado.

Resta marcar algunos interrogantes de una posible futura agenda internacional del Papa: El avance del ecumenismo a panoramas aun más fraternos de la mano de la apertura de su pontificado al diálogo y unión con las confesiones cristianas alejadas de Roma, que lleve a otro punto no menor: una unión paulatina con la Iglesia Ortodoxa.

Por otro lado, el reconocimiento a Estados filocristianos no reconocidos plenamente por algún Estado en territorios no cristianos (específicamente Asia y África) y la relación con la hermética China en materia de derechos humanos.

Muchas de estas cosas están relacionadas, y el punto de partida es el lugar del cristianismo en un mundo donde las diferencias religiosas y raciales están marcadas como hace tiempo no se veía. Este panorama internacional levantó la presencia de la Iglesia en el mundo y fue capitalizada por el Sumo Pontífice que mostró tino y labor cuando se trató de poner esta situación en la agenda pública. El Estado Islámico y otros grupos terroristas lograron que el cristianismo en sus diferentes confesiones empezará a renovar vínculos y en otros casos a generarlos. Y aquí la figura de Francisco capitaliza la escena. Repudia las persecuciones de donde provengan y se preocupa por los refugiados sin distinguir religión; levanta los sentimientos cristianos en naciones o poblaciones perseguidas (incluso con su presencia física) pero llama al diálogo interreligioso como herramienta de paz. Levanta la figura del mártir pero no olvida las figuras destacadas por la humildad y el trabajo.

Es así como francisco se mueve en un escenario internacional donde la religión vuelve a tomar protagonismo y en la cabeza de Roma se destaca la acción por la paz contra enemigos de terror y fundamentalismo pero también de especulación e inmanencia.

* Licenciado en Ciencias Políticas de la Universidad de Buenos Aires

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Acerca de JESÚS ANTONIO

"Me afecta cualquier amenaza contra el hombre, contra la familia y la nación. Amenazas que tienen siempre su origen en nuestra debilidad humana, en la forma superficial de considerar la vida". SAN JUAN PABLO II

Publicado el 8 agosto, 2016 en Articulo de Opinion, El Blog de Jesús Clara y etiquetado en . Guarda el enlace permanente. Comentarios desactivados en Francisco, el actual tablero internacional y la agenda vaticana.

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